Cómo leer más libros al año

LEER MAS LIBROS

Índice del artículo

¿Es posible superar nuestras dificultades de lectura y aumentar la cantidad de libros que leemos al año? Incluso si aún no practicas este hábito, sí, es posible.

1. La lectura a través de la historia

Como todo, el ejercicio de la lectura tiene su propia historia; en algún momento llegó a ser considerada como un privilegio exclusivo de las clases que podían costear su aprendizaje, existiendo muchas historias entrañables de personas de escasos recursos que, de forma autodidacta o guiadas por un alma noble y caritativa, lograron aprender a leer incluso a edades avanzadas, como un símbolo de empuje hacia lo creativo y a aquello que surge cuando el ser humano da más de sí mismo. También nos encontramos con las limitaciones que hubo en su época hacia la lectura de ciertos temas, especialmente para las mujeres. Quizás por todo esto la lectura es una actividad que en nuestras sociedades tiene un prestigio singular, pero que desafortunadamente resulta un hábito difícil de adquirir actualmente, y que por esto mismo sigue siendo una actividad muy valorada, teniendo en cuenta su escasa práctica a pesar de toda la riqueza que aporta.

2. Los beneficios de leer

Leer nos ayuda a expresar nuestra percepción por medio del lenguaje escrito, enriquece el vocabulario, desarrolla la creatividad, ejercita la actividad cerebral, mejora la ortografía y la redacción, estimula la memoria, amplia la visión sobre determinados temas, así como brinda nuevos conocimientos sobre otros.

3. Lo que hace difícil practicar la lectura actualmente

No obstante, tenemos que tener en cuenta que en esta época la lectura no ha permanecido inmune a cambios; la comunicación y el entretenimiento son muy distintos ahora en comparación a hace 20 o 30 años, así como la educación o la manera en que nos acercamos al conocimiento especializado. Antes alguien tomaba un libro para invertir su tiempo en algo que consideraba interesante, ahora lo primero que salta a la mano es el celular; si antes alguien acudía a una enciclopedia impresa para saber sobre una tribu que desconocía, ahora se dirige primero a Google para que atienda a nuestra pregunta. Y estas actividades también requieren de la lectura, aunque en una modalidad diferente, más a corto plazo e inmediata como la costumbre actual que tenemos con todo tipo de información, ir al punto, a lo necesario, privándonos de la reflexión, el disfrute y la riqueza que conlleva la actividad.

Sin embargo, la lectura no ha perdido del todo su valor y todavía hay quienes se preocupan no sólo por saber, sino en verdad por leer libros. Quizá porque leer tiene un mérito que en realidad pocas actividades tienen. Sólo que, entre el trabajo, el colegio, la universidad y redes sociales, parece que queda poco espacio para la lectura y eso resulta una desventaja; apenas tomamos un libro y luego nos gana el sueño o luego hojeamos algunas páginas para saber el final de la historia y le perdemos el hilo a lo leído y terminamos abandonándolo por completo.

 

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4. Recomendaciones para leer más libros

Entonces, ¿es posible superar esto y aumentar la cantidad de libros que leemos al año? Incluso si aún no lo hacemos, sí, es posible.

  • Autoconocimiento

Lo primero, y más importante, es el autoconocimiento, no sirve de nada elegir el libro que leerás si no lo vas a terminar porque no te atrapó o no te gustó, claro que puede ocurrir que elijas un libro que crees te gustará y al final no es así, pero si hasta ahora estás empezando a adquirir el hábito de leer libros esto puede ser muy desmotivante, así que iniciando debes casi ir a la fija con algo que te atrape.

  • Tomarse el tiempo

De ahí viene la segunda recomendación, tomarte el tiempo para visitar librerías, revisar títulos, índices, autores, secciones (aventura, ciencia ficción, etc), géneros y elegir una lista de los títulos que quisieras leer, empieza por el que más llame tu atención y continúa con tu lista, ten presente que en el camino esta lista puede ampliarse o cambiar, porque podrás descubrir autores, géneros y demás que te atrapan más que otros.

  • Establecer horarios

Determina un momento específico del día para leer, establece un horario para esta actividad según te lo permitan tus demás actividades, no siempre tiene que ser el mismo, pero si debe ser un tiempo mínimo de una hora y media para que realmente logres avanzar, esto dependerá de cómo vayas analizando el proceso del libro. Cada libro es particular, los capítulos o apartados no tienen la misma extensión en todos los libros, así que podrás ir calculando cuánto tardas en leer un capítulo y así mismo programar tu tiempo, si leerás uno o dos capítulos diarios.

  • Leer por capítulos o apartados

Yo te recomiendo leer por capítulo o apartados y no por cantidad de páginas, porque esto te permite terminar ciclos y no dejarlos inconclusos si ya leíste las 30 o 40 páginas que habías programado pero quedas a la mitad del capítulo.

  • Elegir los mejores ambientes

Procura encontrar escenarios agradables para leer, un parque, junto a la chimenea, en un sofá cómodo, un lugar que te brinde calma, yo personalmente disfruto leer más si estoy en contacto con la naturaleza, aunque las bibliotecas también propician un ambiente estupendo para la lectura. Evita llevar a cabo la actividad en la cama, justo antes de dormir, no te mientas a ti mismo/a, te dormirás antes de haber terminado la tercera página.

  • El dilema de dejar el libro a la mitad

La última recomendación puede resultar algo controversial y tiene que ver con el dilema de dejar un libro a la mitad… por un lado es poco aconsejable interrumpir algo que has iniciado sin concluirlo, pero por otro lado la lectura es una actividad que debes disfrutar, de lo contrario terminarás cogiéndole pereza, y eso es lo último que queremos. El autor James Clear, se centra en formar a la gente para que adquiera hábitos de larga duración, y afirma que “La vida es demasiado corta para pasarla terminando libros que no te interesan”. Así que en este aspecto debes saber mediar muy bien entre dejar a la mitad un libro que realmente no te interesa, o si es el cuarto libro consecutivo que dejas a la mitad por la misma razón, frente a lo cual deberás generar otro tipo de interrogantes y procedimientos antes de que esto te lleve a renunciar por completo a la actividad de la lectura.

 

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Soy psicóloga de la Universidad Nacional de Colombia, mi experiencia laboral me ha llevado a interesarme por temas académicos dirigidos a ayudar a estudiantes para que logren sus objetivos en el área de español y psicología educativa. Poseo experiencia en asesorías vocacionales, evaluación de habilidades en lenguaje y pensamiento y realización de talleres a nivel educativo. Actualmente hago parte del equipo profesional de profesores del área de Español en IPLER.