¿Cómo distraerse menos? Consejos y prácticas

como distraerse menos

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Si estás leyendo este artículo es porque claramente buscas estrategias para que puedas aprovechar mejor tu tiempo y cumplir con aquello que el trabajo, o el estudio, o quizás ambos, te exigen.


Pues bien, eso es lo primero que quiero que analicemos; en la vida, como personas, ejercemos varios roles, somos padres/madres, hijos/as, trabajadores, estudiantes, voluntarios/as, amigos/as y demás roles que desempeñamos en nuestro círculo social. Esto implica que tengamos varias tareas a desarrollar: lecturas, trabajos, reuniones, estudiar para exámenes, planear las vacaciones, hacer las compras, apoyar a nuestros amigos/as cuando les suceden cosas.

Lo que quiero que entiendas con esto es que es de esperar que mientras nos centramos en una actividad al mismo tiempo aparezcan otras tareas pendientes o pensamientos sobre estas, entonces es importante que resaltemos el papel de la organización.

Revisa si en realidad cuentas con una programación para las actividades que debes cumplir. Para empezar, puedes ayudarte haciendo una programación de cómo será tu siguiente día, esto te obliga a generar el listado de tareas que tienes pendientes, ya con ello claro puedes identificar cuáles son más urgentes y una forma estratégica de distribuir el día para lograr desarrollarlas. Te puede interesar: Cómo planificar tus semanas

Programación

Sin embargo, debes tener un par de cosas en cuenta, ¿la cantidad de tareas sobrepasa el tiempo que tienes disponible para completarlas? por eso la cantidad de tareas que te propones en un tiempo determinado deben ser realistas, nadie más que tú puede conocer tu ritmo de trabajo, así que procura ser consciente de el grado de dificultad de las actividades y por ende el tiempo que te tomará, puedes intercalar, actividades más sencillas como envío de correos y actividades más complejas como informes, ensayos, que demanden un proceso más analítico.

Metas realistas

Por otra parte, ten presente que en el día a día se pueden presentar situaciones que no están dentro de tu planeación, pero deben atenderse, la llamada de un amigo/a en crisis, cooperación en la toma de decisiones de trabajos en equipo, etc. Así que de antemano debes contar con que quizás no logres cumplir a cabalidad lo que habías planeado, pero siempre y cuando sea por esas actividades imprevistas pero que requieren atención, respecto a distracciones en redes sociales, soñar despiertos/as, y demás. Esa actividad, o pocas actividades que no lograste abarcar deberás añadirlas a las tareas del día siguiente.

Imprevistos

La atención es un proceso cognitivo que permite enfocarte en información que se presenta y que resulta de una u otra forma útil para ti. La atención selectiva se refiere a la identificación de esa información relevante para nosotros/as, un ejemplo sencillo de cómo funciona es cuando estamos buscando información en internet y utilizamos unas palabras precisas en el buscador, luego nos fijamos en los resultados y decidimos abrir aquellos que en realidad nos sirven y descartar los que no. Luego tenemos la atención sostenida que se refiere a la capacidad de mantener la concentración en un mismo foco durante un período estable de tiempo. Algunos ejercicios que puedes realizar para favorecer todos los tipos de atención, son:

  • Recordar secuencias de números o letras en sentido directo e inverso. Se empieza por memorizar un número reducido de elementos e ir aumentando poco a poco.
  • Buscar diferencias entre imágenes. Típicos pasatiempos de “encontrar la diferencia”.
  • Ejercicios de búsqueda visual. Consisten en diferentes conjuntos de elementos mezclados en los que debes encontrar, lo más rápido posible, un único elemento distinto a los demás, o rodear un elemento en concreto las veces que se repita.

Estos son ejercicios que puedes practicar en familia ya que son útiles para todas las edades convirtiéndose en una práctica saludable de estimulación cognitiva y de compartir con quienes más amamos.

Finalmente, ten muy presente la importancia del tiempo fuera, por más que entrenemos nuestros procesos atencionales jamás lograremos una atención sostenida de más de 50 o 60 minutos, lo cual dependerá de la edad. Por ello es muy importante tener momentos en donde puedas desconectar un poco, relajar tu mente con alguna actividad que disfrutes y así retomar con energía aquello en lo que venías trabajando. Ese tiempo fuera debe estar delimitado, 10 o 15 minutos, si puedes salir del lugar donde te encuentras será mucho mejor, hay quienes prefieren hacer pausas activas, estiramientos, o puedes aprovechar este momento para revisar un poco las redes sociales evitando que interrumpan el tiempo de trabajo y con ello impidan que culminemos las tareas que habíamos planeado para el día.

Recuerda que todo es un proceso que requiere de tiempo y empeño para cumplirlo, si hoy planeas tus actividades de mañana lo más probable es que te encuentres con dificultades para cumplir lo que habías programado, pero la idea es que poco a poco puedas ir adaptándote mejor a esa planeación, así como podrás ir adaptando esa planeación ¡Lo importante es empezar!

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Soy psicóloga de la Universidad Nacional de Colombia, mi experiencia laboral me ha llevado a interesarme por temas académicos dirigidos a ayudar a estudiantes para que logren sus objetivos en el área de español y psicología educativa. Poseo experiencia en asesorías vocacionales, evaluación de habilidades en lenguaje y pensamiento y realización de talleres a nivel educativo. Actualmente hago parte del equipo profesional de profesores del área de Español en IPLER.