VACACIONES RECREATIVAS: CUATRO ASPECTOS POR TENER EN CUENTA

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Llegan las vacaciones y con estas el deber de escoger lo mejor para nuestros hijos; sin embargo, no queremos que nuestras decisiones, al ser impuestas, generen desmotivación y aburrimiento; por el contrario, buscamos escoger alternativas divertidas que a su vez sirvan para mejorar las habilidades y destrezas de nuestros hijos. Es por esto que debemos tener en cuenta varios aspectos que, a la hora de escoger las actividades, nos servirán para elegir lo mejor.  (Te puede interesar: Actividades lúdicas para niños).

 

1.Conoce cuál es la actividad que más disfruta tu hijo.

Para esto pídele que elabore una lista de actividades que cumplan con los siguientes requerimientos:

  • Que sean divertidas

  • Que enseñen algo

  • Que permitan trabajar individual y grupalmente.

Adicionalmente, debe exponer los argumentos que sustenten el por qué cree que las actividades que enlistó cumplen con los requerimientos.

 

2. Elabora una lista de actividades.

Con base en las actividades que él postuló, busca instituciones que cuenten con estos servicios y pídele que escoja máximo 2, esto con el fin de no saturarlo y dejar tiempo para que él disfrute en casa. Aprovecha para incluir lo académico y hazlo reflexionar sobre aquello que es favorable para él, recuerda que existen cursos que, aunque son académicos, no son aburridos.

Entre las actividades puedes incluir:

  • Deportivas: fútbol, gimnasia, atletismo.

  • Académicas: cursos de matemáticas, lectura comprensiva, método de estudio.

  • Artísticas: danzas, teatro, pintura.

  • Musicales: tocar piano, guitarra, batería o manejo de la voz para canto.

 

 

3. Haz un cronograma de actividades.

Organiza la semana de vacaciones de tu hijo en un cronograma que te permita saber qué está haciendo y en qué lugar se encuentra, así podrás tener tranquilidad y estarás al tanto de todo.

Para esto ten en cuenta:

  • Los días y las horas de cada actividad.

  • Nombre de la institución y del tutor con el que se encuentra.

  • Teléfonos de contacto.

  • Medio de transporte en el que se desplazará (ruta, particular, medio propio) si es ruta o alguien particular, ten a la mano el número de teléfono del conductor y cerciórate de que estos medios cumplan con todo lo necesario para garantizar la seguridad de tu hijo.

 

4. Aprovecha las actividades para unir a la familia.

Los primos y hermanos siempre van a ser una buena estrategia para aprovechar el tiempo y unir a la familia.

  • Ponte en contacto con tus hermanos o los hermanos de tu pareja y coméntales lo que tienes planeado para tu hijo en vacaciones, quizás se animen a incluir a sus hijos en tus planes.

  • Si no es posible planear las actividades con la familia, piensa en los hijos de tus compañeros de trabajo o amigos, así podrás tener plena confianza sobre las personas con las que estará tu hijo.

Por último, vivir es una palabra que hoy en día implica tener ocupada la mayor parte de nuestro tiempo. La rutina diaria se divide entre la casa, la oficina, el gimnasio, las reuniones sociales y, por supuesto, los hijos. En este contexto acelerado, parecería que no queda espacio para la improvisación, y cuando se tienen hijos, esta sensación se intensifica aún más. La vida deja de girar únicamente en torno a nuestros intereses personales y pasa a centrarse en su bienestar, su crecimiento y su futuro.

Tener hijos transforma por completo nuestra forma de pensar y sentir. Nuestra mente y nuestro corazón están puestos en ellos: en su educación, en su salud emocional, en sus aprendizajes y en las oportunidades que les brindamos para desarrollarse plenamente. Como padres, siempre buscamos darles lo mejor, tomar decisiones acertadas y anticiparnos a sus necesidades. Por esta razón, la planificación se convierte en una herramienta fundamental para garantizar equilibrio y tranquilidad en la vida familiar.

Planear no significa eliminar la espontaneidad, sino crear estructuras que permitan aprovechar mejor el tiempo y los recursos. Tener todo organizado reduce el estrés, evita improvisaciones de último momento y facilita que los niños se adapten a rutinas claras, algo esencial para su desarrollo emocional y académico. Cuando los niños saben qué esperar, se sienten más seguros y confiados.

En épocas clave, como las vacaciones escolares, la planificación cobra aún más importancia. Contar con un plan de actividades recreativas, educativas y de descanso permite que los niños disfruten su tiempo libre sin caer en el aburrimiento o el exceso de pantallas. Además, ayuda a los padres a equilibrar sus responsabilidades laborales con la crianza, evitando el agotamiento físico y mental.

Planear también es una forma de enseñar con el ejemplo. Los hijos aprenden a organizar su tiempo, a establecer prioridades y a valorar el esfuerzo que implica alcanzar metas. Estas habilidades serán esenciales a lo largo de su vida.

Por eso, recuerda: tener todo planeado es la mejor decisión. Planificar es cuidar, es anticiparse y es construir un entorno donde toda la familia pueda crecer con mayor armonía, bienestar y calidad de vida.

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Autor

Soy licenciada en humanidades de la Universidad Pedagógica Nacional. Mi misión es ayudar a que los estudiantes logren sus objetivos académicos de una manera fácil, dinámica y pedagógica en el área de español. He sido profesora en diversos colegios de la ciudad, esto me ha permitido acercarme al ámbito educativo desde diferentes enfoques, perfeccionando mis estrategias de enseñanza en cuanto a comprensión, redacción, ortografía, análisis de textos,entre otras. Actualmente hago parte de un equipo de trabajo que se dedica al desarrollo de cursos virtuales, desempeño la labor de profesora y experta temática.