Terminar el colegio y comenzar la universidad representa un cambio importante. El estudiante pasa de un entorno con mayor acompañamiento a uno donde necesita asumir progresivamente más responsabilidad sobre su aprendizaje, su tiempo y sus decisiones.
Estar preparado para la universidad no significa únicamente tener buenas notas o un buen resultado en el ICFES. También implica contar con habilidades académicas, personales y de organización que le permitan responder a las nuevas exigencias.
En Colombia, esta transición es especialmente relevante. La tasa de tránsito inmediato de la educación media a la educación superior fue del 45,94 % en 2024, mientras que la deserción anual en el nivel universitario fue del 8,65 % para ese mismo año. Estos indicadores muestran que el acceso y la permanencia representan retos diferentes dentro de la educación superior. mineducacion.gov.co
¿Qué debería saber hacer antes de entrar a la universidad?
Un estudiante preparado no tiene que saberlo todo. Lo importante es que pueda aprender de manera progresivamente autónoma.
1. Organizar su tiempo
En la universidad tendrá que coordinar clases, trabajos, lecturas, evaluaciones y responsabilidades personales.
Es positivo que pueda establecer prioridades, utilizar un calendario o cronograma y cumplir compromisos sin depender permanentemente de recordatorios.
2. Comprender textos académicos
La universidad exige leer artículos, capítulos, investigaciones e instrucciones especializadas.
No basta con leer rápidamente: debe identificar ideas principales, relacionar conceptos, interpretar información y extraer conclusiones.
3. Resolver problemas
El estudiante encontrará situaciones en las que tendrá que analizar información, buscar alternativas y elegir una estrategia.
La autonomía académica se evidencia cuando intenta comprender y resolver una dificultad antes de esperar que otra persona le dé directamente la respuesta.
4. Pedir ayuda oportunamente
Ser autónomo no significa hacerlo todo solo.
Un estudiante preparado reconoce cuándo no comprende algo y sabe buscar apoyo en docentes, compañeros, recursos académicos u otras fuentes confiables.
5. Manejar la frustración
No todas las evaluaciones tendrán buenos resultados. Puede haber materias difíciles, trabajos que requieran varios intentos o momentos de mayor carga académica.
Es importante que pueda revisar sus errores, modificar estrategias y continuar después de una dificultad.
¿Las buenas notas garantizan que está preparado para la universidad?
No necesariamente. Las calificaciones son un indicador importante, pero deben analizarse junto con otros aspectos.
Un estudiante puede obtener excelentes resultados porque recibe mucho acompañamiento, cuenta con instrucciones constantes o estudia dentro de un sistema altamente estructurado. Al llegar a la universidad, algunas de esas condiciones pueden cambiar.
Por eso, además de revisar las notas, los padres deberían observar cómo aprende el estudiante y qué hace cuando encuentra una dificultad.
Un joven que puede organizar una tarea, identificar qué no comprende, buscar información, pedir ayuda y revisar sus errores está desarrollando competencias importantes para la educación superior.
Una revisión sencilla para las familias
Antes de comenzar la universidad, los padres pueden observar cómo se desenvuelve el estudiante en estas actividades:
| Habilidad | Qué conviene observar |
|---|---|
| Organización de actividades | Puede planificar una semana de estudio sin depender constantemente de un adulto. |
| Cumplimiento de compromisos | Recuerda fechas de entrega y evaluaciones y toma medidas para cumplirlas. |
| Estudio autónomo | Puede trabajar durante un periodo determinado sin supervisión permanente. |
| Comprensión de textos | Puede explicar con sus propias palabras lo que acaba de leer. |
| Organización de información | Puede tomar apuntes, resumir y establecer relaciones entre conceptos. |
| Resolución de dificultades | Intenta diferentes alternativas antes de abandonar una tarea. |
| Reconocimiento de errores | Puede identificar qué hizo mal y pensar cómo mejorarlo. |
| Búsqueda de ayuda | Sabe cuándo necesita orientación y utiliza los recursos disponibles. |
| Toma de decisiones | Participa activamente en las decisiones relacionadas con su formación y futuro. |
Encontrar dificultades en algunos de estos aspectos no significa que el estudiante no esté preparado para la universidad. Significa que existen habilidades que conviene fortalecer antes o durante la transición.
¿Cómo pueden ayudar los padres en la transición a la universidad?
El acompañamiento familiar cambia durante esta etapa. En lugar de controlar cada actividad, es conveniente avanzar hacia un acompañamiento que permita desarrollar autonomía.
Por ejemplo, ante una dificultad académica, en lugar de resolver inmediatamente el problema, los padres pueden ayudar al estudiante a identificar:
- La dificultad: qué parte no comprende.
- Los intentos realizados: qué estrategias ha utilizado.
- El siguiente paso: qué alternativa podría intentar.
El objetivo es que progresivamente pueda pasar de “necesito que me ayuden” a “sé qué necesito hacer para resolverlo”.
Esta autonomía también incluye aspectos cotidianos como organizar horarios, desplazarse, manejar responsabilidades personales, administrar recursos y tomar decisiones.
El Ministerio de Educación Nacional ha desarrollado estrategias de tránsito a la educación superior que incluyen componentes académicos, socioemocionales y de orientación socio-ocupacional, precisamente porque la transición no depende únicamente de los conocimientos escolares. Ministerio de Educación Nacional
Prepararse para la universidad también es prepararse para la vida
La transición hacia la educación superior representa un paso hacia una etapa en la que el joven tendrá que tomar más decisiones y asumir progresivamente las consecuencias de ellas.
Por eso, preparar a un estudiante no significa eliminar todas las dificultades antes de que lleguen. Significa desarrollar las herramientas necesarias para enfrentarlas.
Un estudiante preparado para la universidad no es aquel que nunca necesita ayuda. Es aquel que puede organizarse, aprender, preguntar, corregir sus errores, buscar soluciones y tomar decisiones con mayor autonomía.
Antes de preguntarnos si nuestro hijo está listo para la universidad, conviene evaluar algo más amplio:
¿Está desarrollando las habilidades necesarias para hacerse responsable de su propio aprendizaje y de las decisiones que acompañan esta nueva etapa?
¿Quieres fortalecer las habilidades de tu hijo para afrontar la universidad? Habla con un asesor de IPLER y conoce cómo podemos acompañarlo.
Referencias
- Ministerio de Educación Nacional. (2026). Estadísticas de deserción y permanencia en educación superior – SPADIES 3.0: indicadores 2024. Consultar estadísticas.
- Ministerio de Educación Nacional. Informe de gestión 2025. Consultar informe con el indicador de tránsito inmediato de 2024.
- Ministerio de Educación Nacional. (2025). PTIES: educación superior digna para 27.000 jóvenes de las regiones más remotas del país en los próximos cinco años. Consultar información sobre el programa.



