Muchas veces somos corregidos al usar ciertas expresiones que, según algunas personas, suenan mal o carecen de estética. Estas correcciones suelen basarse más en percepciones personales que en reglas reales del idioma. Sin embargo, lo cierto es que muchas de esas expresiones son completamente correctas desde el punto de vista lingüístico, y quien corrige puede estar equivocado o desconocer las normas que rigen el uso adecuado del lenguaje.
El español es una lengua viva, con variaciones y estructuras que no siempre coinciden con la intuición de quien escucha. Por esta razón, no todas las correcciones que recibimos son acertadas, especialmente cuando se apoyan únicamente en la sonoridad o en creencias populares sobre “cómo debería decirse algo”. En muchos casos, las expresiones que se cuestionan tienen respaldo gramatical y han sido aceptadas por la norma lingüística durante años.
A continuación te presentamos los casos más frecuentes en los que nos corrigen innecesariamente o sin fundamento.
1. ¿Colocar o poner?
A todos nos han dicho alguna vez: “las que ponen son las gallinas”, haciendo referencia a los huevos del ave. Lo cierto es que la forma verbal “colocar” se utiliza solamente en dos casos: cuando se trata de dinero, de cargos laborales o de ubicar algo en su debido lugar, en el resto de los casos lo correcto es utilizar la palabra “poner”.
Ejemplo:
Alejandra se colocó como profesora experta en IPLER
Colocó todo su dinero en la bolsa.
Colocó el bombillo en la roseta.
Si a la hora de cambiar la palabra colocar por la palabra poner, puedes remplazarla por otro verbo que describa mejor la acción que realizarás.
Ejemplos incorrectos:
Colócale un mensaje de texto a tu jefe, avisándole que no vas.
Coloca la billetera encima de la mesa de noche.
Mi tío se colocó bravo.
Ejemplos correctos:
Escríbele un mensaje de texto a tu jefe, avisándole que no vas.
Deja la billetera encima de la mesa de noche.
Mi tío se enojó.
2. ¿Imprimido o impreso?
Las únicas formas verbales que tienen doble participio son: freír, imprimir y proveer; es decir que las palabras freído, imprimido y proveído son tan correctas como frito, impreso y provisto, por esto, aunque te corrijan cuando digas o escribas “imprimido”, puedes tener la tranquilidad de que, simplemente, estás utilizando una palabra de doble participio.
3. ¿Coger o tomar el bus?
Si constantemente te dicen que un bus es muy grande para cogerlo en tus manos, no hagas caso. Algunas veces también te dirán que tiene una connotación sexual y que por eso debes utilizar otra palabra, pero esto último solo es aplicable si estás en: Argentina, Bolivia México, Paraguay, Uruguay, República Dominicana y Venezuela.
Coger, tomar y agarrar son formas verbales correctas para referirte al transporte público; sin embargo es importante que no hagas uso indiscriminado de estas dos formas verbales, pues las decisiones, por ejemplo, no se pueden coger.
4. ¿Vaso de agua o vaso con agua?
Generalmente te dicen que el vaso no está hecho de agua, sino de vidrio o de plástico y que por eso debes utilizar la expresión “”vaso con agua”. Lo que no saben las personas que te corrigen es que la preposición “de” no solamente se utiliza para indicar el material del que está hecho algo, sino que también denota pertenencia, el tema, la causa o el lugar de donde proviene algo.
Ejemplo:
El carro es de mi papá.
El libro es de corrección de estilo
Se enfermó de viruela.
El vestido tenía piedras de Swarovski
5. ¿Transbordo o trasbordo?
En este caso, las dos sustantivos son correctos, pues “tras” es una simplificación del latinismo “trans”. También son correctas expresiones como: transparente o trasparente, translúcido o traslúcido, transportar y trasportar, entre mucha otras.
Sin embargo, cuando se trata de una preposición que indica “al lado de” o “detrás de” es necesario que escribas siempre “tras” y no “trans”; por ejemplo: traspatio, trasalcoba, trasaltar, trasabuelo, trasantier, entre otras.




